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martes, 16 de diciembre de 2014

Seis Comentarios de Hamlet para la PAU

Os recuerdo los seis comentarios resueltos en clase para preparar la PAU.
Corresponden a fragmentos de los siguientes actos y escenas:
Acto I      Escena III.
Acto II     Escena II.
Acto III   Escena I.
Acto III   Escena IV.
Acto IV   Escena VII.
Acto V    Escena I.
Cuando llegue su momento, los revisaremos antes de estudiar los apuntes.
Suerte y que el bardo os acompañe (hasta el infinito y más allá).
Miguel Martínez Renobales


jueves, 5 de junio de 2014

Shakespeare y los estudios de Derecho

Acaba de salir una información de interés para los que queráis estudiar Derecho. Habíamos hablado ya en clase, a cuenta de Hamlet, de la importancia de la Literatura en el mundo jurídico y aquí tenéis un buen ejemplo. Las referencias que se dan en este artículo tienen un gran interés cultural, de modo que podemos ir tomando nota.
Miguel Martínez Renobales

Otras obras de Shakespeare

La palabra “bardo” significa poeta porque, entre los antiguos celtas, era la denominación que merecían los que se dedicaban a gloriar a los demás con sus palabras. El autor que, por sus méritos, se ha merecido tal título en exclusiva ha sido Shakespeare.
            El cisne de Avon (otra denominación del bardo) es el mayor faro que ha tenido la humanidad; el autor más conocido aunque no lo hayamos leído, el más popular incluso fuera de nuestras fronteras; la fuente principal de la que siguen manando infinidad de historias para todo tipo de obras de amor, amistad, venganza, ambición, tragedias familiares, comedias de enredo, etc.; el más versionado en otras culturas, tanto para funciones de teatro magníficas, como para representaciones escolares modestas; para el cine, las novelas, los cómics,...
            Los lectores y espectadores encontramos más vitalidad en sus palabras y sus personajes que en los de cualquier otro. Fue un gran experto en todos los dominios de la vida; no hay un elemento del ser humano que no haya cosechado él con sus palabras, no hay nada nuestro sobre lo que no haya colocado la red de su incomparable riqueza léxica y gramatical; todas las tensiones que dan origen al mundo moderno están en sus obras, que son tan paganas como cristianas, tan católicas como protestantes, tan modernas como tradicionales; todos los occidentales somos herederos de sus personajes, que son crédulos y escépticos, brujas, demonios, espíritus y gnomos; ejemplos del amor más tierno y de la brutalidad más asesina, de la fidelidad más firme y de la bajeza más miserable...
            En fin..., que allá van algunos títulos suyos, a los que te interesará hincarles el diente algún día, además de a Hamlet, por supuesto.
            Cómo no hablar de Romeo y Julieta, la pareja de enamorados más célebre de todos los tiempos, que paga con su vida el aislamiento de la sociedad por amor; de Otelo “o los celos”, un drama con uno de los malvados más conseguidos de la historia, Yago, entrometido en el amor de un hombre y una mujer con ánimo de destruir sus más nobles sentimientos; de Antonio y Cleopatra, otra historia de pasión y poder, en la que ella representa el papel femenino más conseguido de todos los shakespeareanos; de Julio César, ambientada también como la anterior, en la Roma clásica, y que trata con sencillez y profundidad la nobleza y las miserias de los políticos; de Macbeth, donde los protagonistas se debaten entre los delirios de grandeza y la transgresión de los límites de la moral; o de algunas de sus comedias, en las que sentía más libre para divertir al público: por ejemplo, Dos hidalgos en Verona, a la que se refieren en un momento de la película Shakespeare in love (“¡Qué luz es luz si a Silvia ya no veo...!” ) y que trata sobre el enredo y los tejemanejes entre dos amigos enamorados de la misma mujer; Noche de Reyes, de la que también se habla al final de la misma película y que es la más grande de todas sus comedias; El mercader de Venecia, en la que dos espabiladas mujeres salvan del desastre a dos playboys italianos acorralados por un astuto judío, muy ruin y nada cómico; El sueño de una noche de verano, donde los caprichos del amor enredan a varias parejas en situaciones fantásticas y diálogos absurdos; Mucho ruido y pocas nueces, repleta de momentos cómicos, como bien se puede apreciar en la versión cinematográfica de Kennet Branagh; de Como gustéis, donde una confiada y admirable Rosalinda se lanza a cortejar al hombre sin esperar a que él tome la iniciativa...
            Hay otras más “serias”, como El rey Lear,  La tempestad, o toda la serie de dramas históricos, como Ricardo III, Enrique IV o Enrique V, entre otras, pero puedes dejarlas para más adelante, cuando te hayas envenenado con el bardo. Y, si no llegas a leerlas,  tampoco te quedarás sin novedades releyendo las anteriores. Es otra de las cosas buenas de este autor, que no se agota por más que vuelvas a lo que ya conoces. Lo explica muy bien Javier Marías: si uno se detiene a mirar mejor [en sucesivas relecturas], o a analizar frases que ha comprendido en primera instancia, se percata a menudo de que no siempre las entiende, de que resultan enigmáticas, de que contienen más de lo que dicen, o de que, además de decir lo que dicen, dejan flotando en el aire una niebla de sentidos y posibilidades, de resonancias y ecos, de ambigüedades y contradicciones; de que no se agotan ni se acaban en su propia formulación, ni por lo tanto en lo escrito”. Ya sabes, ponte en aquello de "qué te llevarías a una isla desierta" y, con arramplar con algunos de estos títulos, te habrías llevado toda una biblioteca. 
Encontrarás comentarios de todas ellas y de sus versiones cinematográficas en una dirección muy cómoda y completa, que nos viene al pelo: Shakespeare total, de Antonio Tausiet. Es un buen sitio para que vayas montando tu estantería de clásicos. Salud
Miguel Martínez Renobales

martes, 3 de junio de 2014

Una dirección "total-total" sobre Shakespeare

Hace un par de meses, a cuenta de la conmemoración del 450 aniversario del nacimiento del bardo, salió en el diario El País este suplemento sobre Shakespeare que no tiene desperdicio. Entre otras cosas, habla de la gira de dos años que realizará por todo el mundo la compañía de teatro del Globe para representar Hamlet. Acabará en abril de 2016, coincidiendo con el cuarto centenario de su muerteAtentos.
Miguel Martínez Renobales

jueves, 14 de noviembre de 2013

"El sueño de una noche de verano", de William Shakespeare

            
Este libro me ha parecido fascinante y muy divertido, ya que el autor aporta humor utilizando una serie de elementos mágicos, como son el jugo exprimido sobre los párpados de un durmiente, el cual provoca que éste se enamore del primer ser vivo que vea al despertar,  y la invisibilidad de Oberón con la intención de no ser visto por los demás personajes. La importancia de estos es atraer al lector con la intención de entretener y agradar.
            Utiliza un léxico muy del gusto de la época, a la hora de decir las cosas indirectamente y jugando con las palabras, que es un rasgo característico de Shakespeare.  La manera como cuenta la historia es fluida, de tal modo que engancha de lleno al lector en la historia.  

          Como enseñanza quizás intente decir que el amor es algo confuso y difícil, que nos mantiene los ojos cerrados como si nos encontrásemos en un sueño, pero que al final despertamos y encontramos su verdadero significado en una persona determinada.
           
Por último, recomiendo personalmente esta obra para aquellos lectores a los que les gusten la fantasía, las historias de amor enrevesado y muy importante, que les guste el estilo shakespeariano.

Joana Pardeiro 2º Bachillerato Humanidades