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miércoles, 21 de enero de 2015

Visita del escritor Ricardo Gómez



Esta mañana, a la 2ª y la 3ª hora, ha estado con nosotros el escritor Ricardo Gómez, que ha venido a comentar con los alumnos de 2º de la E.S.O. su novela “Ojo de nube” y sus “7 cuentos crudos”.



Aquí le veis firmando ejemplares de sus libros, acompañado de las profesoras de los grupos, Gloria Gómez Alonso y Rosa María Luis Martín, y del representante de la editorial, Enrique Cruz.


Más adelante,  publicaremos las impresiones de sus lectores, entre los que, según parece después de la animada charla con el autor, hay mucho interés por la escritura.
Miguel Martínez Renobales

domingo, 17 de agosto de 2014

Para entender mejor el motivo del "doble"

Te añadimos aquí un enlace con un artículo de un novelista español, Gustavo Martín Garzo, que ha salido hoy mismo en el diario El País y que tiene muchísimo valor para nuestra asignatura de Literatura Universal. Habla de "la sombra" que acompaña a los personajes de algunos relatos (y, por extensión, a nosotros mismos) y es una versión muy interesante del motivo del "doble" del que hablaremos con frecuencia a lo largo del curso.
     El artículo se titula "Un mundo sin sombra" y no dejes de leerlo para entender muchas cosas más allá de esta cuestión del "doble". Ya hablaremos de este interesante novelista y las comentaremos a su debido tiempo. Además, contiene muchas y buenas referencias para hacerte un lector mejor. Lo veremos.
Miguel Martínez Renobales

martes, 1 de julio de 2014

“Intemperie”, de Jesús Carrasco y “La carretera”, de Cormac McCarthy


Aquí tienes dos novelas en las que no suceden demasiadas cosas, pero con las que vas a notar cómo te atrapan desde el principio. La primera es española, de autor joven y ambientada en la meseta más violenta e inhóspita de nuestros clásicos y la segunda, americana, de autor más que consagrado y localizada en un EEUU arrasado por una catástrofe nuclear. En las dos hay un adulto y un chico que, al borde de la desesperación, nos recuerdan lo que verdaderamente importa para sobrevivir cuando ya no hay piedad, cuando la humanidad no es de fiar y lo único que le queda al individuo es su dignidad.
   Hay muchas distancias entre las dos: espaciales, históricas, sociales, culturales,... pero ambas son igual de tremendas y te arrastran con la misma fuerza para saber más. El secreto, como siempre, está en los detalles. En los que aparecen y en los que adivinas. Como la vida misma, solo que "un poco a lo bestia", pero te gustará, te gustará.
Miguel Martínez Renobales 

domingo, 15 de junio de 2014

"El señor de Misantiscario", de Andrés Díaz Delgado

            Nuestro compañero Andrés Díaz Delgado acaba de publicar su primera novela, “El señor de Misantiscario”, que, como él dice en el prólogo, ha sido escrita después de seis años de trabajo, en “ratos perdidos” de “ocio laborioso”.
            Es una novela histórica, localizada en 1900, en un pueblo cerca de Burgos, donde un joven seminarista acaba de recibir un palacio en herencia, con todos sus beneficios y obligaciones. Como nuevo señor del mismo, inicia una disparatada empresa redentora de la Castilla, que se figura en ruinas y abandonada por todos, pero sus ocurrencias trastocan los planes benefactores de su padre y las expectativas de los habitantes de la casa. Es una parodia directa de la idolatría de los orígenes, tan presente en nuestro país, con la que nos remontamos a modos que nos recuerdan a los del loco insigne de Cervantes.
            Los  cruces de relaciones entre los personajes, que son muchos, así como los diálogos entre ellos, sobre todo los que mantiene Don Miguel, el administrador, adquieren gran parte del protagonismo. Los acontecimientos históricos que justifican su mentalidad jalonan oportunamente la narración y la habilidad en la reproducción del lenguaje de los clásicos es notoria, aunque sus puntualizaciones nos hayan distraído de la lectura en alguna ocasión.
            Vaya por delante nuestra enhorabuena para Andrés por el empeño tan admirable de haber construido esta novela, que parece prometer una continuación en vista de la sorpresa aparecida al final. Felicidades.
Miguel Martínez Renobales

domingo, 5 de mayo de 2013

"Lugares que no quiero compartir con nadie", de Elvira Lindo

Si alguna vez vas a vivir fuera de casa una larga temporada o quieres conocer mejor cómo afrontar esta situación, no dejes de leer este libro. Habla de Nueva York, concretamente de Manhattan, donde la autora reside durante seis meses al año, y cuenta peripecias con la maestría de los buenos  reporteros que enseñan a apreciar lo que nos rodea, aunque, en este caso, sin rendir tributo alguno a la fantasía, porque no olvida los miedos y las incertidumbres que conviven con ella en Madrid. Estamos, por tanto, ante algo más que un buen libro sobre la capital del mundo.
Elvira Lindo es una mujer sincera, inconformista (no en vano rinde un sentido homenaje al Haulden Caulfield de “El guardián entre el centeno”) y  muy divertida. Aunque su lectura deje cierto “retrogusto”  de melancolía, el efecto es muy saludable gracias, entre otras cosas, a la capacidad que muestra para reírse de sí misma y sus torpezas, en la línea del mejor humor de los Miura, Mendoza, Azcona, Wody Allen, Trueba, etc. Es escritora, periodista, gran conocedora de la literatura y de la condición humana (sobre todo la española), mujer de escritor, muy disfrutadora de la vida (a pesar de, o precisamente por, el vértigo que le provoca su “imaginación prospectiva”), frecuentadora de gente interesante y madre de adolescentes y jóvenes, que también desfilan por este atractivo escaparate de viajeros y residentes. Un libro más que entretenido. Imprescindible para aprender a vivir, sí.    
Miguel Martínez Renobales

viernes, 22 de marzo de 2013

"La noche en que Frankenstein leyó el Quijote", de Santiago Posteguillo

¿Quién escribió las obras de Shakespeare? ¿Qué libro perseguía el KGB? ¿Qué novela ocultó Hitler? ¿Quién pensó en el orden alfabético para organizar los libros? ¿Qué autor burló al índice de libros prohibidos por la Inquisición?
Estos y otros enigmas literarios encuentran respuesta en las páginas de “La noche en que Frankenstein leyó el Quijote”, un viaje en el tiempo por la historia de la literatura universal. Posteguillo nos da a conocer muchas de esas curiosidades que cambiaron el curso de la literatura. Y lo hace de una forma a la que es imposible resistirse, incluso aunque ya conozcas los hechos narrados.
En 1818 apareció el primer texto de ciencia ficción de la historia: Frankenstein, de la escritora inglesa Mary Shelley. La historia es conocida por todos, pero pocos saben que Shelley escribió su famosa novela inspirándose en otro gran libro:Don Quijote de la Mancha. Shelley utiliza la misma técnica narrativa que Cervantes –contar la historia a través de diversos narradores–,  hace una mención a Sancho Panza en el prólogo e, incluso, introduce un pasaje calcado del libro de Cervantes, en concreto el de la “historia del cautivo”. 
“El libro está pensado para públicos distintos y hasta opuestos. Lectores ya consagrados que puedan encontrar divertido ver estas historias noveladas, pero también lectores jóvenes que empiezan a interesarse por la lectura, y que gracias a él pueden animarse a leer las grandes historias de la literatura universal”.
Concepción Fernández Renedo (Biblioteca)

martes, 25 de septiembre de 2012

“El enredo de la bolsa y la vida”, de Eduardo Mendoza


            Hay muchos críticos por ahí que defienden que, en el campo del humor, los españoles hemos sido los que hemos dado lecciones al resto de los europeos (parece también que los ingleses podrían acompañarnos en el “equipo”, pero ese es otro cantar). Lo cierto es que muchos años antes del Quijote ya nos pitorreábamos de cantidad de cosas “serias”, como hace Eduardo Mendoza en este libro.
            Es la última obra de otro de los grandes novelistas de ahora (del que ya reseñamos una hace dos cursos: Riña de gatos). Para algunos es un producto menor porque cuenta las descacharrantes peripecias de un pobre desgraciado, absolutamente cutre, al que, a medida que le van llegando los problemas, va discurriendo las soluciones más disparatadas. Pero probablemente consista en algo más. Suele suceder con el buen humor.
            Lo característico de esta parodia (como en las tres  anteriores que ha publicado con este mismo personaje) es que el protagonista logra sobrevivir en un ambiente sórdido gracias a que comprende los comportamientos estrambóticos de  todo el mundo. Después de todo, es alguien “loco” que alguna ventaja había de sacar de haber estado ingresado en el manicomio, ¿no? ¿Te suena? Algo parecido había en esos individuos “extraños” de la literatura española tradicional (desde el Buen Amor a Cervantes, la picaresca, el esperpento, la astracanada,…) o en películas y comics de lo más popular (Berlanga, Mortadelo y Filemón, Torrente,…). Las peligrosas pesquisas policiales en que se ven envueltos aquí y las atolondradas decisiones que tienen que adoptar para salvar el pellejo nos recuerdan bastante a aquellos.
            Porque todo lo que sucede en esta “novela negra” es un auténtico dislate: robos de chiste, amores de opereta, seguimientos inusitados de sospechosos, manifestaciones de chinos, secuestro de autoridades, etc. En esa Barcelona actual de caricatura y con ese calor pegajoso del verano, nada puede ocurrir de otro modo. Se nota que Mendoza se ha debido de reír cantidad escribiéndola porque salta de una cachupinada a otra sin parar. Y le habrá tenido que costar lo suyo mantener la intriga dentro de tanto absurdo, pero lo consigue, lo consigue. Tiene salidas desternillantes. Mira a ver qué te parece. Probablemente no la sueltes hasta el final.  Suele suceder con el buen humor.
Miguel Martínez Renobales

sábado, 14 de julio de 2012

"El viento de la luna", de Antonio Muñoz Molina


Atentos ahora a este autor. Atención a cualquier novela de Antonio Muñoz Molina, porque las suyas se encuentran entre las mejores de la actualidad. Esta fue publicada en el 2006 y habla de un adolescente español de 1969, que asiste fascinado a la llegada del hombre a la Luna. No hay aquí más fantasía que la que pueda concebir la imaginación calenturienta de un muchacho de un pueblo de Jaén, que desea ardientemente escapar del entorno inmovilista en que vive. En aquella época, el progreso comenzaba a llamar a las puertas de muchos españoles y él teme que, por diferentes motivos, pase de largo por delante de su casa, donde, por ejemplo, la televisión entra antes que el agua corriente. Debido a su timidez, sufre por partida doble: en el colegio de curas por ser hijo de un hortelano y, en su casa, por carecer de la soltura necesaria para cultivar la huerta, pero su sensibilidad encuentra un buen refugio en las películas del cine al aire libre, en los libros de la biblioteca del pueblo y en las noticias del viaje del Apolo XI, que colecciona y atesora. El narrador es el propio protagonista y resulta entretenido por la agilidad y al sentido del humor con el que, en ocasiones, va y viene de sus elucubraciones a lo que le rodea. Las transiciones entre lo que lee, lo que ve, sus impresiones y los diálogos de los personajes le proporcionan al lector de hoy toda la frescura que necesita para hacerse una buena idea de cómo debieron de ser aquellas pérdidas de la inocencia. Y, del mismo modo ahora que entonces, las sobrellevas mejor si mantienes los ojos bien abiertos. Que lo disfrutes.
Miguel Martínez Renobales

martes, 4 de octubre de 2011

"El juego de Caín", de César Mallorquí


El juego de Caín es una novela policíaca de César Mallorquí. La protagonista de la novela es Carmen Hidalgo, propietaria de la agencia de detectives Investigaciones Hidalgo, a la que un día contrata el constructor Ignacio Vázquez de Olmedo, a la sazón presidente del club de fútbol Deportivo de Chamartín, para que investigue a Rubén Mochedano, la estrella del equipo, ya que últimamente su rendimiento deportivo está siendo decepcionante. Este es el planteamiento.
Si tenemos en cuenta que la protagonista no entiende nada de fútbol, solo de zapatos, hemos de pensar que el tema es, cuando menos, sugestivo. Y si le añadimos que es de esos libros que crea adicción a leerlo, pues en todo momento estás deseando saber qué es lo que va a pasar, y a esto le añadimos que el ritmo es, por momentos, trepidante y, por último, que está muy bien escrita con una solución coherente, que en algún momento se deja entrever, tenemos una novela que, si se puede, se debe leer.
De César Mallorquí también recomiendo leer El coleccionista de sellos y La catedral.
Alfonso de Juan Rodríguez. Departamento de Matemáticas

domingo, 31 de julio de 2011

"El síndrome de Mozart", de Gonzalo Moure

Si te gusta la música, si vibras con la magia de muchos tipos de música, tienes que leer esta novela para disfrutar de eso que llaman algunos "el alimento del alma". Camina con la protagonista por el exigente trayecto que le ha marcado su padre, un famoso neurólogo que investiga sobre el síndrome de Williams, y conocerás a gente que merece la pena. Ella tiene diecisiete años, está aprendiendo a tocar el violín y se encuentra llena de dudas sobre su identidad y su porvenir. Se cruzará con gente excepcional que la ayudará a conocerse mejor a sí misma, pero no será fácil. Las cosas del querer y ser querido nunca lo han sido y menos para las personas especialmente sensibles que sólo pueden ser comprendidas con el lenguaje de la música y no con el de las palabras, las "viejas y traidoras palabras". Yárchik, Tesa, Tomi (imborrable la conmovedora sencillez de Tomi), representan valiosas y diferentes posiciones sobre la amistad, el amor, el deber, la inteligencia, el talento, la belleza, la fama... y a los tres teme decepcionar la protagonista en algún momento. ¿Por qué? ¿Dónde reafirmarse para no fallarles?
 Esta es una novela no apta para tontos "que creen que la vida es la regla, la norma". Se habla de realidades tan reveladoras como el sentimiento oceánico, el oído absoluto, el pentimento... También de lo que hay en el lenguaje de la música, que es distinto porque no es de nadie y "nos engloba a todos". Hay referencias a muchos tipos de música, a novelistas, cantantes, grupos famosos,... Nos movemos entre el mundo urbano de la gran capital (Madrid) y el rural de una aldea de Asturias (Cansares). Su autor asegura haberse inspirado en personas reales para esta novela. De hecho, gracias a ella, la situación de los afectados en España por el síndrome de Willliams ha mejorado. Pero hasta esto no tiene importancia para la historia. Es el entusiasmo con el que construye sus ficciones lo que nos interesa. Compruébalo con otros títulos suyos.
Miguel Martínez Renobales

miércoles, 13 de julio de 2011

"El mapa del tiempo", de Félix J. Palma

 Nada es más vivo que el pasado y esta novela es una "amazing story", homenaje a otras del siglo XIX, sobre todo a "La máquina del tiempo", de H.G. Wells. Estamos en el Londres de 1896 y, emulando al gran novelista, hacemos dos viajes en el tiempo: uno hacia atrás, a los bajos fondos de la ciudad, y otro hacia delante, al año 2000, cuando la capital de Inglaterra quedó destruida por la lucha de los hombres con los robots. A lo largo de una trama muy entretenida aparecen personajes reales, como el famoso autor inglés, que conoce a Joseph Merrick, el "hombre elefante", o a otros novelistas como Henry James y Bram Stoker, el del conde Drácula. También hay otros ficticios, como el todopoderoso Gilliam Murray, que desde su negocio en Greek Street, en el Soho londinense, ofrece Viajes Temporales a todos los apasionados por los avances científicos.    
       En aquella Inglaterra victoriana que cree en la evolución y el progreso se resuelve el caso de Jack el Destripador y hasta el propio Scotland Yard diseña planes para detener a sospechosos del futuro, como el capitán Shakleton. Pero el escéptico Wells tratará de resistirse a esa creencia y, entre todas las paradojas que los viajes en el tiempo plantean a los personajes, hay aventuras al estilo clásico de Verne, Stevenson o Haggard; enfrentamientos con autómatas como en los llamados romances científicos o futuras novelas de ciencia ficción; enamoramientos propios de las grandes novelas románticas, con una divertida seducción de una dama  y curiosas anécdotas de la educación sexual victoriana; parodias de las pesquisas policiales en la línea del mejor Holmes de Conan Doyle; emocionantes regeneraciones de pobres desgraciados, que, al más puro estilo Dickens, se redimen gracias a su buen corazón; incluso presencia de fantasmas como los de las novelas góticas,...Un placer para los grandes lectores porque se van a sentir reclamados por otras novelas.
Miguel Martínez Renobales

miércoles, 9 de febrero de 2011

"Cielos de barro", de Dulce Chacón

Una historia tremenda que arranca un poco antes de la guerra civil y termina en nuestros días con un crimen brutal. Se sitúa la historia en un cortijo de la comunidad de Extremadura, Los Negrales, y transcurre durante la vida de tres generaciones de amos y de criados.
El cruel desenlace es la consecuencia de unos hechos que arrancan durante la guerra civil. Entonces, los criados y jornaleros del cortijo van al frente del sur como milicianos y el marqués, el amo, se salva por poco de ser quemado en la iglesia del pueblo. Después la situación se tornará al revés y el pueblo sufrirá las represalias de los ganadores.
La historia la cuenta un viejo alfarero analfabeto, Antonio, cuya mujer Nina fue criada en Los Negrales. Antonio cuenta los hechos reposadamente, con palabras concretas y exactas. El pesimismo, la fatalidad, la resignación y la dura vida en el pueblo dan forma a su relato. Los sucesos pasados y recientes que cuenta Antonio al comisario que investiga el crimen por el que ha detenido a su nieto, van descubriendo al lector una oscura y terrible historia de poder, ambición, ignorancia, miseria, venganza y soberbia.
A lo largo del relato de Antonio, que habla desde su punto de vista, sin conocer toda la verdad de lo ocurrido, se intercalan capítulos donde se narra la otra parte de la historia, los hechos que ocurren en el cortijo con amos y criados. Estos capítulos completan el relato al mostrar cómo la venganza y el resentimiento se extenderán en el tiempo hasta nuestros días.
El libro me ha gustado muchísimo, está muy bien escrito en un estilo de habla rural y concisa. La historia es sobrecogedora y dura, te engancha desde el primer momento.
Clara Cagigal Cobo. Departamento de Tecnología

viernes, 4 de febrero de 2011

“EL METODO CUÉ” de Javier Menéndez Llamazares.




A mi hijo mayor le encanta todo tipo de libros sobre la Segunda Guerra Mundial y alguna vez leo los que él me deja. Comentando este hecho con un compañero de departamento, me recomendó , por mi condición de leonés, que no dejara de leer “ El método Cué”. Le hice caso y no quedé defraudado.

Mi pueblo no está lejos del aeropuerto de la Virgen del Camino, y de pequeño veía pasar los Junkers que siguieron en uso unos cuantos años después de la Guerra Civil y de la Mundial. Floro, un primo de mi padre, trabajaba como carpintero para los talleres de la base. Cuando le preguntaba a mi padre para qué querían a los carpinteros en la construcción de aviones, me miraba sorprendido y me hablaba de la estructura de las alas, de las maderas especiales , del peso y de la resistencia, y de la labor muy especializada que su primo, que era un “manitas” y un perfeccionista, desarrollaba en la base. Muchos de los entornos en los que trascurre el libro me son conocidos y hasta las actuaciones y pensamientos de algunos personajes me son familiares. 

El libro se enmarca en la historia sobre los españoles de la División Azul que Franco envió para ayudar a Alemania contra los soviéticos. Hay acción, hay amor, hay héroes y hay denuncia. Está bien contado y la ficción se hace cercana y creible. Léelo, te gustará.
Miguel Ángel Magaz Marcos

jueves, 3 de febrero de 2011

"Riña de gatos. Madrid 1936", de Eduardo Mendoza

Ganador del premio planeta 2010
Empieza la historia con el viaje a España de un inglés, experto en pintura del barroco español, especialmente Velázquez. Viene en el tren desde Francia hasta Venta de Baños, donde cambiará de tren para ir a Madrid. El teniente coronel Gumersindo Marranón, le salvará de que le roben la maleta en la estación al confiado e inocente inglés, será el primero de varios encuentros con él durante su estancia en España.
En Madrid se entrevistará con el duque de la Igualada, un aristócrata que parece querer que su colección de arte sea tasada para venderla y sacar a su familia de España ante la inminencia de una guerra civil. Y esto es lo que parece, porque a lo largo de toda la novela, nuestro experto de arte creerá descubrir un cuadro desconocido de Velázquez, lo que excitará su ambición profesional y le hará correr las aventuras más desternillantes. Recuerdan algunas de las alocadas, divertidas y absurdas escenas al “Misterio de la cripta embrujada” o “El laberinto de la aceitunas”.
Pero esta vez, toda la novela se enmarca en una situación real, la guerra civil está a la vuelta de la esquina. Muchos de los personajes también son reales, Alcalá Zamora, Manuel Azaña, José Antonio Primo de Rivera, Franco, Queipo de Llano, Mola, son algunos de ellos. José Antonio y sus jóvenes falangistas se muestran como románticos metidos a pistoleros en peleas callejeras contra los socialistas. Se reflejan los asesinatos diarios y las revanchas y escaramuzas que ocurrían entre ellos en las calles de la capital desde el triunfo del frente popular.
A pesar de los gags y las situaciones cómicas, la novela transmite pesimismo, la situación española no tiene arreglo. Su final será la guerra civil, las potencias extranjeras (la Unión Soviética, Inglaterra, Alemania) ensayarán en España la próxima guerra mundial. La trama se complica con la aparición de espías y agentes dobles, embajadas, generales, aristocracia, dinero y el cuadro desconocido de Velázquez.
Muy fácil de leer, como nos tiene acostumbrados Eduardo Mendoza. Mucho ritmo y situaciones cambiantes, al final, las cosas no son lo que parecen y las explicaciones más absurdas se entremezclan con los hechos. La comicidad está presente en toda la novela. Recomiendo leerla.
Clara Cagigal Cobo. Departamento de Tecnología

jueves, 20 de enero de 2011

“CABO TRAFALGAR” de Arturo Pérez-Reverte.

Cubierta delantera
Es una recreación personal de la batalla del 21 de octubre de 1805 entre la escuadra inglesa y la franco española que acabó mal para nosotros. Nelson,Churruca y muchos otros protagonizaron esta historia. Se trata de un libro dificil de leer para quien no conozca los términos marineros. Por eso es de gran utilidad el vocabulario del velero de la época que viene al principio al igual que los esquemas con los diferentes momentos de la batalla.
El autor nos recrea la batalla utilizando un truco que no voy a revelar. Narra con rabia, con afán crítico , como tratando de cambiar la historia que será, ya que la que fue es inamovible.

Mi asesora literaria, la bibliotecaria del centro, al verme leyendo este libro me dijo:
-Tienes que leer “TRAFALGAR” de Pérez Galdós.
Cubierta delantera
Soy muy obediente.
La novela de Galdós tiene una historia antes y después de la batalla. Los personajes están más trabajados y vemos los hechos a través de los ojos de un joven . En el de Reverte la batalla es todo el libro. Son dos versiones distintas sobre un mismo hecho histórico que tienen en común su desesperanza ante un país que no supo adaptarse a los tiempos
Si tuviera que recomendar uno de los dos , recomendaría el de Pérez Galdós.

En los siguientes enlaces tienes un resumen en dibujo animado sobre la batalla y una descripción del buque insignia de la Armada Española.
Miguel Ángel Magaz Marcos