Mostrando entradas con la etiqueta Relatos de alumnos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Relatos de alumnos. Mostrar todas las entradas

lunes, 11 de mayo de 2015

Conmemoración del Día del Libro 2015

       Una vez más, ha habido conmemoración del Día del Libro en la Sala de Estudios del IES. El jueves pasado, 30 de abril, durante las horas 2ª, 3ª, 4ª, 5ª y 6ª de la mañana, estuvimos celebrándolo con diferentes actividades, entre las que se encontraba la consabida entrega de los premios del Concurso de Relatos, en esta ocasión el XVI.  Este año, la frase obligada era 
... mientras la luz iluminaba aquel pasillo... 
anticipándonos a la exposición que nuestro compañero de Plástica, Manuel Fernández Saro, va a instalar con motivo del Año Internacional de la Luz. Como siempre, los alumnos debían crear un texto narrativo, de tema libre, en el que apareciera dicha frase reproducida literalmente y donde prefirieran. Más adelante, damos más detalles sobre esto. Ahora, hablamos de los montajes que ocuparon gran parte del tiempo: las representaciones en francés promovidas por Eva Paneque desde su Departamento con alumnos y alumnas de varios niveles.
Durante las horas segunda y tercera, los de 2º de E.S.O. presentaron un desfile de modelos en dicha lengua y, después, un interesante recital de poemas en español, promovido por la profesora de Lengua, Gloria Gómez Alonso. Entre medias, las dos guitarras de Jonathan Rodríguez Abascal  y  Verónica Hernández Solar, junto con la voz de Gabriela Berrón García,  los tres de 1º de Bachillerato, nos deleitaron con la canción On ira, de Zaz.
  Antes del recreo, entregamos el premio del Relato ganador en el nivel del Primer Ciclo de la ESO a Sergio García Arrojo, de 2º C, por su composición  “La casa de Hidebrook”, que podéis leer vosotros mismos en el enlace que hemos unido al título. El jurado, que había estado compuesto  por María Ángeles Ascáriz López (de la Asociación de Madres y Padres), Arantza Iturrioz Pardo (del Departamento de Filosofía), Juan Carlos Gómez Sánchez  (del Departamento de Cultura Clásica) y Eva Paneque Rodríguez (del Departamento de Francés), se había reunido el lunes 20 de abril y le había concedido 11 puntos por su habilidad como narrador. Podéis consultar el Acta de la votación en este enlace.
       Después del recreo, a las horas tercera y cuarta, reunimos a los alumnos del Segundo Ciclo para que asistieran a otro recital de poemas, pero en esta ocasión en otros idiomas y en español con acentos de otras tierras. La profesora de Interculturalidad, Maribel Valdivia Palma, que también recitó en la lengua del bardo, fue quien lo promovió y, gracias a sus gestiones, contamos además con la desinteresada colaboración de un grupo de alumnos del IES “Peñacastillo”, que vinieron con su profesora del Departamento de Lengua, Asunción Blázquez Ruiz, que también nos recitaron sus poemas extranjeros. En esta actividad en otros idiomas, se proyectaron simultáneamente los textos originales en el fondo del escenario para que el público apreciara otras escrituras. 
            Posteriormente, un grupo de 3º representó fragmentos de El enfermo imaginario, de MOLIÈRE y otro de 4º, Cyrano de Bergerac, de ROSTAND, también en su lengua original. Los primeros, preparados por su profesora Teresa Conde y, los segundos, por Eva Paneque. A eso de las 12:45 le entregamos el Primer Premio en el nivel de Segundo Ciclo a Begoña Cámara Azevedo, de 4º B, por su atractivo cuento “Rosas Rojas” (16 puntos), que podéis leer también aquí haciendo clic sobre el título.
          A última hora, los de 1º de Bachillerato nos representaron una adaptación escénica de la novela  El principito, de SAINT-EXUPÉRY, en su lengua original, a cargo también de su profesora de francés Eva Paneque. El conjunto musical intervino de nuevo y, al final, entregamos el Primer Premio del nivel de Bachillerato y Ciclos a Gabriela Berrón García, de 1º de Bachillerato de Humanas,  por su innovador relato “El número uno” (18 puntos).
     Los actos concluyeron a las 14:00. Podéis ver algunas imágenes de muestra en este reportaje fotográfico.
       Enhorabuena para los ganadores y para todos los que, de un modo u otro, han colaborado en la actividad: los profesores de Lengua, los miembros del Jurado, los montadores del escenario y del Salón, preparadores, Asociación de Padres, recitadores, actores, Jefes de Estudio que entregaron los premios, fotógrafos, técnicos de sonido, colaboradores en la sombra y un largo etcétera. Que los hados les sean propicios... 

jueves, 22 de diciembre de 2011

"Semáforo", de Gabriela Berrón, 2º de E.S.O.

Como muestra de trabajos realizados en clase, dentro de nuestra sección "Relatos de alumnos", incluimos esta descripción realizada "al modo de...", de la alumna Gabriela Berrón, de 2º A. El ejercicio consistía en redactar un texto partiendo de la columna de Manuel Vicent, del mismo título, publicada en el periódico El País, el 7 de enero de 1986 ("Semáforo", de Manuel Vicent). La consigna obligaba a reproducir frases del texto original (las primeras y la última) y redactar uno propio.

        Esa chica morena que espera ahí enfrente, en el semáforo ¿quién será?, ¿de dónde vendrá?,  ¿a dónde irá con ese bolso tan pequeño? Parece que a una fiesta. Lo deduzco por ese vestido negro, pegado al cuerpo, elegante pero a la vez juvenil. De repente la chica se gira, por lo que puedo mirarle a los ojos. Unos ojos azules y perfectamente maquillados, que hacen contraste con su cabello y su piel morena. No le echo más de diecisiete años. Quizá se llame Paula o Marta o Andrea, o quizá no sea española, no lo sé bien. Quizá si nos hubiésemos conocido de pequeñas ahora seríamos amigas, habríamos compartido risas y secretos, nos habríamos enfadado miles de veces…  Si esto hubiese sido así, ahora mismo estaría a su lado, yendo con ella a la fiesta.
       De repente le suena el móvil, camina de un lado a otro. Mientras ella habla, yo pienso en lo mucho que da de sí un semáforo.
       Finalmente pasa el último coche y el semáforo se abre. Por el paso de peatones la chica de la fiesta y dueña de un par de hermosos ojos azules avanza hacia mí y yo voy hacia ella. Las dos al cruzarnos nos miramos, me encantaría saber qué pasa por su cabeza, ella no me conoce, habrá pensado que voy a un instituto normal,, habrá pensado que me llamo Raquel o tal vez Nuria. Que soy como cualquier chica adolescente. Bajamos la mirada y al llegar cada una a la acera contraria nos hemos olvidado ya para siempre.  En la ciudad se oyen sirenas de ambulancia.

martes, 19 de julio de 2011

De un trabajo de Latín en 1º de Bachillerato



“Bastaba acercarse a la entrada para darse uno cuenta de que tenía ante sí la lujosa y plácida residencia de alguna divinidad […] Atraída por los encantos del lugar, Psique se acerca cada vez más; va cobrando confianza y se atreve a cruzar el umbral”

John William Waterhouse (1849-1917)
"Psique abre la puerta en el jardín de Cupido"
Arte Victoriano.  Óleo sobre lienzo

 “Les enseña los inmensos tesoros de su casa dorada, les hace oír la multitud de voces que la sirven, y, para reparar fuerzas, les ofrece un baño suntuoso y todos los refinamientos de una mesa digna de los Inmortales. Tanto es así que ellas, al verse saciadas con esta profusión de manjares, auténticas riquezas del cielo, empezaron a sentir y fomentar la envidia en el fondo del corazón” 
Jean Honoré Fragonard (1732-1806) "Psique mostrando a sus hermanas los regalos de Cupido".  Rococó. Óleo sobre lienzo
Entrada ya la noche, un ligero ruido llamó la atención. Temiendo por su honor en medio de tan profunda soledad, se asusta, se horroriza y, más que cualquier desastre, le inquieta lo desconocido. Ya estaba a su lado el marido misterioso; subió al lecho, hizo de Psique su esposa, y, antes de que volviera la luz del día, había desaparecido apresuradamente”
Jacques Louis David (1748-1825) "Cupid and Psyche"
Neoclasicismo Francés. Óleo sobre lienzo



“Tú, que hasta ahora eras una niña, llevas ya en tu seno otro niño, que será un dios si sabes callar y guardar nuestro secreto; si lo profanas, nuestro hijo será un simple mortal.”

Francois Gérard (1770-1837) "Cupido y Psique"
Neoclasicismo Francés. Óleo sobre lienzo



 “Al acercar la luz o iluminarse la alcoba, Psique ve al más dulce y amable de los animales salvajes: era Cupido en persona, el dios de la hermosura graciosamente recostado […] Así, sin enterarse y por propio impulso, Psique se enamora del Amor. […] Pero mientras se embriaga de tanta felicidad, como la honda herida del corazón le hace perder el equilibrio, he aquí que la lámpara aquella soltó de su mecha luminosa una gotita de aceite hirviendo sobre el hombro derecho del dios.”
Jacopo Zucchi (1541-1596) "Psique y Cupido"
Renacimiento. Óleo sobre lienzo

“A ese viejo asqueroso (Caronte) has de darle, a título de peaje, una de tus dos monedas, pero cuidando un detalle: que él con su propia mano saque la moneda de tu boca”

Spencer Stanhope (1829-1908) "Psique y Caronte"
 Prerrafaelita. Óleo sobre lienzo

“Yacía inerte en el suelo; estaba tan dormida como un cadáver. Cupido, cuya herida había cicatrizado ya por completo, repuesto ya y sin poder aguantar más la prolongada ausencia de Psique, se fugó por el tragaluz superior de la estancia en la que estaba recluido; sus alas se habían robustecido por el largo reposo; superando su propia velocidad de vuelo, acudió junto a Psique.”
Anthonio Van Dyck (1599-1641) "Cupido y Psique"
Barroco. Óleo sobre lienzo


“Antes morir mil veces que perder la felicidad de nuestra unión; pues estoy locamente enamorado de ti y, seas quien seas, te quiero tanto como a mi propia vida: ni el propio Cupido me parece comparable a ti.”

Antonio Canova (1757-1822) "El amor de Psique"
Escultura Neoclásica. Mármol



Ángela Miranda 1º Bachillerato Humanas

martes, 31 de mayo de 2011

"La defensa del Norte", de Óscar Herrero Casado, 2ª B (E.S.O.)

Vamos a introducir una novedad en la edición de textos. A partir de ahora, incluiremos periódicamente tareas de los alumnos, llevadas a cabo en clase. Así que abrimos la sección con un relato de Óscar, de 2ºB, relacionado con las actividades del "Año internacional de los Bosques". Miguel Ángel les propuso en clase de Lengua que construyeran una narración que comenzara con la frase obligada "Vivo en un bosque de encinas atravesado por un río de aguas cristalinas" y aquí tenéis la historia que ha presentrado él.



LA DEFENSA DEL NORTE
Vivo en un bosque de encinas atravesado por un río de aguas cristalinas− dijo Euriato.
−¿Y por qué estás aquí?− preguntó Oberto.
−Te lo contaré−dijo Euriato sentándose−. Pero es una historia muy larga:
***

``Perseguíamos a la presa con un afán incansable, por los montes cántabros corría el jabalí que nos serviría de alimento. El animal estaba cansado, se paró, nos encaró, y encolerizado intentó embestirnos. Cada vez iba más lento y dentro de poco sería el momento apropiado para acabar con su vida. Cuando el jabalí cayó, una lluvia de lanzas se precipitó sobre él, se desplomó y Lucilio, el primero en alcanzarle, le arrancó  el corazón a la bestia´´−contó Laro con tales detalles que los niños de la aldea quedaban alucinados.
−Hoy salimos a cazar otra vez ¿no?−preguntó Laro entusiasmado.
En efecto, hoy saldréis hasta el pequeño lago que hay a medio kilómetro −contestó el chaman de la aldea−. Haré que los dioses os ayuden.
Al medio día salimos de la aldea y veinte minutos después llegamos al lago. Los hombres estaban inquietos y el primero en hablar fue Auro:
−Estamos en territorio hostil, cualquiera puede atacarnos− dijo Auro con cierto temor.
−Tienes razón, les estamos agotando los recursos vitales a las personas que están aquí asentadas −dijo Asturco apoyando a Auro−. Si a nosotros nos hicieran esto también tomaríamos represalias.
−No vamos a estar aquí mucho tiempo−respondió Lucilio−. Además, no nos pueden hacer nada si no nos encuentran.
−No debemos pensar en ello, tenemos que concentrarnos en la caza− dijo Amalco mientras se introducía en el bosque.
Todos los demás hombres les seguimos y quince minutos después nos encontramos persiguiendo a un cervatillo cuando lo que vimos nos dejó paralizados.
−No es normal que nadie de ninguna aldea de por aquí queme otra aldea. Podría quemar el bosque. ¿Qué habrá pasado?− se preguntó Laro.
−Lo que ha pasado aquí  puede repetirse en nuestra aldea y en otras cercanas− explicó Auro. Pueden estar en peligro.
Nos marchamos entre gemidos y sollozos de los que todavía estaban vivos. Aceleramos el paso y llegamos en menos de diez minutos. Para nuestra sorpresa nuestra aldea también estaba destruida e incendiada.
− ¡No puede ser! −exclamó Lucilio maldiciendo a los dioses−. Es imposible que hayan llegado antes que nosotros.
−Seguro que les han matado ¡Ohh! Nuestras mujeres e hijos ¡No! Por favor ¡No!− se lamentó Auro.
−No podemos pensar en que acaba de pasar, eso solo nos hará más débiles, ¿Y si vuelven a atacar?−grité−. Busquemos bajo los escombros por si hay supervivientes.
Estuvimos buscando posibles supervivientes hasta que anocheció y llegado ese momento decidimos descansar.
−Ya ha anochecido, hay buscar un sitio donde refugiarnos −dijo Asturco−. Mañana deberíamos avisar a las otras aldeas cercanas de que estén atentos porque puede que los ataquen.
−Sé un sitio donde podemos pasar la noche no muy lejos de aquí− explicó Amalco−. Es una cueva donde solía ir a jugar de pequeño.
Cuando llegamos a ella yo fui el primero en entrar.
−Esto está muy oscuro−dije palpando la pared.
−No os preocupéis, tengo sílex y yesca−dijiste con una voz como salida de la misma roca.
***

−Y hasta aquí hemos llegado, entramos empuñando las armas por si acaso y ahora aquí estamos−dijo Euriato bostezando.
−Tenías razón, era una historia larga, pero me has convencido de que debería ayudaros avisando a las otras aldeas.
Al día siguiente partieron y consiguieron avisar a suficientes tribus como para formar una línea defensiva para frenar al invasor.
Óscar Herrero Casado, 2º B