sábado, 19 de marzo de 2011

"SeBastián"


Abrimos una nueva sección para quienes quieran publicar narraciones, titulada "Relato con libro". El tema, por supuesto, es libre. Lo único que os pedimos es que lo que nos enviéis no sea muy extenso y tenga que ver de algún modo con algún libro o lectura. Como "nos hemos visto desbordados por el interés que ha suscitado este blog en otros institutos", ampliamos nuestro radio de acción y publicamos en primer lugar un relato de un profesor de otro IES: Carlos Rodríguez Mayo, de Geografía e Historia en el Instituto "Ría del Carmen", de Camargo


"SeBastián", de CARLOS RODRÍGUEZ MAYO
El primer capítulo de lo que voy a contar sucedió hace casi treinta años. Por entonces Michael Ende acababa de publicar en España su "Historia interminable" y la edición de Alfaguara ocupaba el escaparate de todas las librerías. Aquel día yo había entrado en "Sabes", un negocio entonces nuevo, muy pequeño, cuyo nombre, además de la segunda persona del singular del presente de indicativo del verbo saber, era la forma que el espejo reflejaba al ser nombrado entre los suyos Sebastián, su propietario. Él era ya un hombre maduro que fumaba en pipa como el señor Koreander y que hablaba sin parar de sus lecturas, de modo que no desperdició la ocasión de informarme de la cualidad metaliteraria de la novela de Ende y de la comunicación entre los diversos niveles de la narración: Una especie de juego de matrioskas, dijo, algo que se parecía a lo de aquel cuento de Borges en el que alguien era capaz de soñar la realidad. Tantas cosas me contó y tanto me valoró la obra que me sentí obligado a comprarla. Sin embargo, al ir a pagar con un billete verde de los de antes, le comenté con evidente ironía:
- Tenga usted mucho cuidado. Esta obra puede llegar a arruinarle.
-¿Por qué?- me preguntó, disponiendo una cándida sonrisa en su rostro de doctor.
- A ver, si la historia es tan buena como usted dice y es realmente interminable, ya no se venderán más libros, porque todos los lectores acabaremos atrapados en ella, sin saber cómo salir.
Sebastián, el librero, sonrió, me señaló en la tapa el nombre del autor y dijo:
- ¿El título? No se lo crea. El título es una metáfora... ¿Cómo se llama el autor?
- Michael Ende.
- ¿Y eso, en cristiano, qué es?
- Miguel... ¿Fin?
- Pues ahí está la salida. El nombre de Michael Ende es el final de la obra.
Recuerdo que leí la novela en dos ocasiones sucesivas y en contextos muy diferentes. La primera vez lo hice casi de un tirón, en la soledad de la tarde de unas vacaciones. La verdad es que me encantó. La segunda, cinco años más tarde, se alargó más de dos meses, sumando pequeños periodos de aproximadamente diez minutos y sentado al borde de la cama de mi hija. Ella, con nueve años, escuchaba fascinada hasta que apagaba la luz, mientras el pequeño Miguel resistía los embites del sueño, cubierto por una manta de lana, pero imponiendo cada noche su presencia en la fiesta de la lectura.
Entretanto tuve tiempo de visitar como cliente a Sebastián y de escuchar sus sabios consejos literarios. Él hablaba de los nombres, de los títulos o de los autores sin dejar que su vida se mezclase, y yo, tan consciente como él de la incorruptibilidad de su mundo y de la fragilidad de nuestra relación, actuaba en consecuencia. Me acomodaba al otro lado del mostrador y dejaba que sus palabras dibujasen los perfiles de los libros. Si para mí sus consejos eran faros, para él mi agradecimiento era maná en el desierto, una droga necesaria entre tanta incompresión.       
En 1995, justo el día en que murió Michael Ende, falleció también Sebastián. Fue algo totalmente inesperado. Recuerdo que fui al tanatorio y que no me atreví a acercarme a su mujer, pues para ella yo era un desconocido, así que preferí dejar este mensaje en el libro de pésames:
-”Él me abrió la puerta a muchas historias que ahora me resultan imprescindibles y por eso no puedo dejar de imaginarlo junto a ellas, en los márgenes de tantos libros y reinventando el mundo cada día. Lo siento, lo echaré mucho de menos”.
Desde entonces, para mi, la Historia Interminable es una asignatura pendiente. Lo tengo a la vista, sobre la estantería. Su lomo va perdiendo brillo, sus páginas se tornan amarillas, pero hay algo que me llama en su interior. Lo siento dentro del pecho.  Ayer caí en la cuenta de que Don Quijote murió sabiendo que Cervantes lo había escrito, e intuyendo que un futuro Pierre Menard intentaría reescribirlo de la mano de un tal Borges. Cada día me resulta más urgente averiguar si la salida de la Historia Interminable era el escueto apellido del autor o si el librero me engañó. Tal vez él obró a sabiendas de que yo quedaría atrapado en aquel extraño nivel de narración en el que habíamos coincidido, un nivel en el que nada impediría que escuchase sus atinados juicios, un nivel de letras doradas, preciso y estable en el papel, pero también infinito, multiforme y fecundo en la mente del lector, un nivel cerrado y oscuro, una cárcel o un refugio de los que ya nunca podremos escapar.
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                        

miércoles, 9 de marzo de 2011

"Historia torcida de la literatura", de JAVIER TRAITÉ

Refrescante repaso de la literatura euroamericana (sobre todo de la novela), a cargo de un joven librero que ha leído mucho y dice estar harto de ese ambiente tan peñazo que suele rodear a la literatura. Desde el Gilgamesh hasta los últimos autores del siglo pasado ya fallecidos, va comentando muchos títulos de los denominados clásicos con toda la frescura y el desparpajo que un lector voraz de historias se puede permitir desde un conocimiento más que amplio del asunto. Se dirige principalmente a los desamparados de la lectura por culpa de los medios de comunicación, sus profesores, los santones de la crítica, etc. para que no se pierdan algo tan interesante como la literatura, de la que se reconoce un apasionado. Con un lenguaje ágil, iconoclasta y trufado de tacos, no tiene ningún empacho en reconocer que si no ha hablado de algunas obras canónicas, probablemente haya sido por aburrimiento, desconocimiento o porque le "ha venido en gana". Directamente. Pero no son caprichosos sus juicios. Tienen interés porque conoce bastante bien el público al que se dirige y desentraña con inteligencia las emociones (buenas o malas) que pueden provocar los títulos que ha elegido.
Miguel Martínez Renobales

miércoles, 9 de febrero de 2011

"Cielos de barro", de Dulce Chacón

Una historia tremenda que arranca un poco antes de la guerra civil y termina en nuestros días con un crimen brutal. Se sitúa la historia en un cortijo de la comunidad de Extremadura, Los Negrales, y transcurre durante la vida de tres generaciones de amos y de criados.
El cruel desenlace es la consecuencia de unos hechos que arrancan durante la guerra civil. Entonces, los criados y jornaleros del cortijo van al frente del sur como milicianos y el marqués, el amo, se salva por poco de ser quemado en la iglesia del pueblo. Después la situación se tornará al revés y el pueblo sufrirá las represalias de los ganadores.
La historia la cuenta un viejo alfarero analfabeto, Antonio, cuya mujer Nina fue criada en Los Negrales. Antonio cuenta los hechos reposadamente, con palabras concretas y exactas. El pesimismo, la fatalidad, la resignación y la dura vida en el pueblo dan forma a su relato. Los sucesos pasados y recientes que cuenta Antonio al comisario que investiga el crimen por el que ha detenido a su nieto, van descubriendo al lector una oscura y terrible historia de poder, ambición, ignorancia, miseria, venganza y soberbia.
A lo largo del relato de Antonio, que habla desde su punto de vista, sin conocer toda la verdad de lo ocurrido, se intercalan capítulos donde se narra la otra parte de la historia, los hechos que ocurren en el cortijo con amos y criados. Estos capítulos completan el relato al mostrar cómo la venganza y el resentimiento se extenderán en el tiempo hasta nuestros días.
El libro me ha gustado muchísimo, está muy bien escrito en un estilo de habla rural y concisa. La historia es sobrecogedora y dura, te engancha desde el primer momento.
Clara Cagigal Cobo. Departamento de Tecnología

viernes, 4 de febrero de 2011

“EL METODO CUÉ” de Javier Menéndez Llamazares.




A mi hijo mayor le encanta todo tipo de libros sobre la Segunda Guerra Mundial y alguna vez leo los que él me deja. Comentando este hecho con un compañero de departamento, me recomendó , por mi condición de leonés, que no dejara de leer “ El método Cué”. Le hice caso y no quedé defraudado.

Mi pueblo no está lejos del aeropuerto de la Virgen del Camino, y de pequeño veía pasar los Junkers que siguieron en uso unos cuantos años después de la Guerra Civil y de la Mundial. Floro, un primo de mi padre, trabajaba como carpintero para los talleres de la base. Cuando le preguntaba a mi padre para qué querían a los carpinteros en la construcción de aviones, me miraba sorprendido y me hablaba de la estructura de las alas, de las maderas especiales , del peso y de la resistencia, y de la labor muy especializada que su primo, que era un “manitas” y un perfeccionista, desarrollaba en la base. Muchos de los entornos en los que trascurre el libro me son conocidos y hasta las actuaciones y pensamientos de algunos personajes me son familiares. 

El libro se enmarca en la historia sobre los españoles de la División Azul que Franco envió para ayudar a Alemania contra los soviéticos. Hay acción, hay amor, hay héroes y hay denuncia. Está bien contado y la ficción se hace cercana y creible. Léelo, te gustará.
Miguel Ángel Magaz Marcos

jueves, 3 de febrero de 2011

"Riña de gatos. Madrid 1936", de Eduardo Mendoza

Ganador del premio planeta 2010
Empieza la historia con el viaje a España de un inglés, experto en pintura del barroco español, especialmente Velázquez. Viene en el tren desde Francia hasta Venta de Baños, donde cambiará de tren para ir a Madrid. El teniente coronel Gumersindo Marranón, le salvará de que le roben la maleta en la estación al confiado e inocente inglés, será el primero de varios encuentros con él durante su estancia en España.
En Madrid se entrevistará con el duque de la Igualada, un aristócrata que parece querer que su colección de arte sea tasada para venderla y sacar a su familia de España ante la inminencia de una guerra civil. Y esto es lo que parece, porque a lo largo de toda la novela, nuestro experto de arte creerá descubrir un cuadro desconocido de Velázquez, lo que excitará su ambición profesional y le hará correr las aventuras más desternillantes. Recuerdan algunas de las alocadas, divertidas y absurdas escenas al “Misterio de la cripta embrujada” o “El laberinto de la aceitunas”.
Pero esta vez, toda la novela se enmarca en una situación real, la guerra civil está a la vuelta de la esquina. Muchos de los personajes también son reales, Alcalá Zamora, Manuel Azaña, José Antonio Primo de Rivera, Franco, Queipo de Llano, Mola, son algunos de ellos. José Antonio y sus jóvenes falangistas se muestran como románticos metidos a pistoleros en peleas callejeras contra los socialistas. Se reflejan los asesinatos diarios y las revanchas y escaramuzas que ocurrían entre ellos en las calles de la capital desde el triunfo del frente popular.
A pesar de los gags y las situaciones cómicas, la novela transmite pesimismo, la situación española no tiene arreglo. Su final será la guerra civil, las potencias extranjeras (la Unión Soviética, Inglaterra, Alemania) ensayarán en España la próxima guerra mundial. La trama se complica con la aparición de espías y agentes dobles, embajadas, generales, aristocracia, dinero y el cuadro desconocido de Velázquez.
Muy fácil de leer, como nos tiene acostumbrados Eduardo Mendoza. Mucho ritmo y situaciones cambiantes, al final, las cosas no son lo que parecen y las explicaciones más absurdas se entremezclan con los hechos. La comicidad está presente en toda la novela. Recomiendo leerla.
Clara Cagigal Cobo. Departamento de Tecnología

"La caída del Imperio Romano", de A. Goldsworthy

La caída del Imperio romano. El ocaso de Occidente,
Madrid, La Esfera de los Libros, 2009 
Los historiadores se han preguntado, una y otra vez, sobre los motivos de la caída del imperio romano. Algunos incluso la han negado o, por lo menos, minimizado y rebajado sus efectos, aduciendo interpretaciones culturalistas desde la perspectiva de la teoría de la transformación. Así, el mundo romano se habría ido modificando paulatinamente  en un nuevo modelo histórico, desde la denominada Antigüedad tardía a la alta Edad Media y a lo largo de un amplio proceso que mediaría entre los siglos V al VIII d. C. Este tipo de interpretaciones, a modo de proyecciones a largo plazo, tienen la virtud de contemplar la historia en el sentido de un proceso, pero explican mal los cambios o  reducen éstos a la mínima expresión. No ha faltado quién ha indicado que no se trata de responder a la pregunta por qué cayó el Imperio, asunto baladí, sino cómo duró tanto (Roma era ya un ente territorial amplio, con visos de imperio, desde el siglo III a. C. y su vida se prolongará hasta el V de la era cristiana). Y sin sucumbir al embrujo de la tesis “hostilista”, aquella que defendía que Roma habría sido asesinada a traición, o fijarnos sólo en los aspectos de la derrota militar (A. Ferril), que se produjo, la cuestión de la caída del Imperio es algo que, obviamente, se debe limitar a Occidente (pars occidentis), debido en parte a la presión de los bárbaros, a la pérdida de territorios y consiguiente capacidad fiscal, a la propia división del territorio imperial (395 d. C.), y a todo un conjunto de motivos puntuales que la autoridad política del momento no supo solventar, y ello a  pesar de los esfuerzos de Estilicón, una especie de “regente” designado posiblemente en el lecho de muerte (?) por el emperador Teodosio, por lo demás, figura importantísima que suple la minoría de edad del emperador Honorio. El libro de A. Goldsworthy, La caída del Imperio romano. El ocaso de Occidente, obra de un historiador ya consagrado por otros títulos traducidos al español (referidos a las guerras púnicas, al ejército romano, a sus generales) y conocido recientemente también por una biografía sobre César (publicada igualmente en aquella misma editorial), viene a ser una nueva lectura sobre la descomposición (o decadencia) del mundo romano, esta vez desde la perspectiva de sus rivalidades internas (conflictos civiles), haciendo en este aspecto más hincapié que en la presión externa, asunto que destacan, preferentemente, otros investigadores recientes de la talla de P. Heather (2006) o B. Ward-Perkins (2007), cuyas obras  merece la pena leer aunque sólo fuera para compararlas con la que aquí se comenta.
Eduardo Pitillas Salañer. Departamento de Geografía e Historia.

“Cómo salir de la crisis” de Josu Ugarte


Seis propuestas para enfrentar el cambio de sistema productivo desde la internacionalización


Es el primer libro que leo en formato digital. Lo podéis encontrar en “Colección Biblioteca de las Indias”, http://lasindias.org/libro , y leerlo en un par de horas en vuestro ordenador o e-book.La descarga digital es gratuita y si quieres el libro en papel, ya tiene un coste.



Todos hemos visto en los últimos años como se han ido cerrando empresas, como se han ido desmantelando sectores con jubilaciones anticipadas, como hemos pasado de ser país barato y con posibilidades de empleo importantes que atrajo mucha emigración, a un país caro al borde de la quiebra y con un paro inasumible.
El autor señala que no estamos ante una crisis pasajera. Esto irá a peor en los próximos años si las empresas no se dan cuenta de lo que supone la globalización, de lo que supone las nuevas economías emergentes y toman medidas para adaptarse a los nuevos tiempos.
Josu Ugarte, presidente de Mondragón Internacional, da unas propuestas realistas para que las empresas españolas aprovechen las ventajas del nuevo escenario global y se abran a las naciones a las que podemos aportar algo. No actuar con rapidez supondrá la desaparición de la mayor parte del tejido industrial de nuestro país. De lectura obligada para todos los empresarios,emprendedores, políticos y personal interesado en la economía.
Miguel Ángel Magaz Marcos

miércoles, 2 de febrero de 2011

"El barón rampante" de Italo Calvino

Cósimo Piovasco de Rondó, hijo de un barón de Ombrosa (Génova), decide escapar de casa e irse a vivir a los árboles, harto de obedecer a su padre. Cuando se lo explicó a la hija de sus vecinos, los marqueses de Ondariva, se siente obligado a mantener la decisión después de escuchar sus propias palabras. Más adelante, a lo largo de toda la novela, iremos comprobando cómo "no sería él mismo ni para sí ni para los otros" si no fuera capaz de mantenerlas.
Estamos en los años previos a la Revolución Francesa y, entre múltiples personajes que desfilan por los bosques de la costa genovesa, intervienen algunos históricos, como Voltaire o Napoleón, u otros literarios, tomados de novelas de época. El autor, uno de los mejores narradores del siglo XX, es un gran conocedor de la literatura de los ilustrados y, al modo como ellos se preocuparon por el acierto en contribuir al bienestar de los demás, nos propone en múltiples aventuras una ágil y entretenida parábola de la solidaridad, la voluntad, el amor, la lealtad y cuantos otros valores positivos se le suponen al verdadero ciudadano del mundo.
Ha sido una novela de literatura juvenil desde su aparición, a finales de los años cincuenta en Italia, y conserva toda su frescura en estos tiempos de cambio, sobre todo para las palabras y las promesas. En este Año Internacional de los Bosques, por ejemplo, podemos encontrar una defensa apasionada de la naturaleza totalmente vigente. En otro sentido, también, divertidas viñetas, al modo de los cómics, sobre orientales y occidentales, conservadores y progresistas, jóvenes y viejos, ateos y creyentes, militaristas y pacifistas, delincuentes y ciudadanos de orden, enamorados y ??... Un buen mosaico, en fin, con mucho sabor a buena literatura.
Miguel Martínez Renobales

martes, 1 de febrero de 2011

50 Aniversario en el IES Augusto González de Linares

Durante el curso 2009-2010, la Consejería de Educación ha coeditado con la Librería Estudio el libro conmemorativo del 50 Aniversario del IES Augusto González de Linares, en el que se recoge gran cantidad de información sobre la historia de nuestro instituto desde sus orígenes como Escuela de Maestría Industrial y aun desde antes, como Escuela de Aprendices de Santander, ubicada en la calle Sevilla. El amplio registro documental y gráfico de una trayectoria tan dilatada merece la atención no solo de los protagonistas, sino de todos aquellos interesados en conocer la historia de la ciudad, a la que este centro ha proporcionado un gran servicio, especialmente en su época como Instituto Politécnico (1975-1994) con la formación de miles de profesionales. La iniciativa de publicación del libro, la calidad de la edición y el trabajo de los profesores del Equipo de Redacción: Alberto Riva Fernández, Andrés Díaz Delgado y Arantza Iturrioz Pardo, han dado un resultado espléndido. Detenerse en la lectura de sus cuarenta y cinco secciones o en los comentarios de las actividades de los veinticuatro departamentos didácticos es muy aconsejable para conocer mejor "El Linares".
Miguel Martínez Renobales

viernes, 28 de enero de 2011

"La palabra desdeñada", de Andrés Díaz Delgado


Andrés Díaz Delgado, profesor del Departamento de Edificación y Obra Civil de nuestro IES, ha publicado en ediciones Tantín cuarenta y siete artículos acerca de la corrección en el uso del español y en contra de los prevaricadores lingüísticos que maltratan la lengua por "ignorancia, pigricia, esnobismo o anhelo de destacar en el orfeón aunque sea soltando gallos".
De la escuela de García Yebra y en la línea de los canónicos "dardos" de Lázaro Carreter, de Amando de Miguel o Álex Grijelmo, a cuyas ediciones reprocha el no haber incluido la clásica "fe de erratas" por mor de la exactitud,  el autor,  gran conocedor de la norma, deshace entuertos del idioma con los que es fácil tropezar en diferentes puntos de España o, sin salir de casa,  en cualquiera de los medios de comunicación.
Avisa de que él escribe contra "quienes detentan cátedras y voz pública en prensas y ondas", para que atiendan al buen uso del idioma, pues, como le reprocha Don Quijote a Sancho (a quienes, por cierto, conoce muy bien) "gran falta es la que llevan". Los anglicismos, los bailes en el uso de las preposiciones, los problemas "de género", los latinos o hispanoamericanos, el sesquipedalismo de los políticos, etc., entre referencias a Unamuno, Miguel Delibes o García Márquez, entre otros, deleitan al lector interesado en aclararse en medio de la confusión promovida por quienes viven de la palabra.
Miguel Martínez Renobales

"El guardián entre el centeno", de J.D.Salinger


A Holden Caulfield lo van a expulsar de un internado de niños pijos de Nueva York, pero, antes de que llegue la carta a casa con la noticia, decide pasar el fin de semana en la gran ciudad llamando a los amigos y tratando de ligar con alguna conocida. Todo lo que le suceda y, sobre todo, lo que le van sugiriendo los acontecimientos han hecho de esta novela una de las lecturas fundamentales sobre el proceso de maduración de los adolescentes varones en la actualidad.
Con un lenguaje directo y provocador y desde sus diecisiete años, Holden se descara con los demás y con el lector hablándoles de la autoridad, la sexualidad, la religión, la amistad, la familia, la hipocresía, la generosidad, la necesidad de amparar a los niños y un largo etcétera de temas, tamizados todos ellos por la sensibilidad de una persona inteligente que trata de comprender qué pinta en el circo que montan los adultos para organizarse la vida.
En EEUU continúa siendo una de las novelas más polémicas porque, habiendo estado prohibida en bastantes estados, ha sido la más estudiada en muchos institutos del país y se ha mantenido hasta hoy en los primeros puestos de las más leídas.  David Chapman la llevaba en el bolsillo cuando asesinó a John Lennon en 1980; otro desequilibrado que intentó matar a Ronald Reagan la tenía como libro de cabecera; J.D. Salinger, su autor, ha fallecido recientemente habiendo conseguido permanecer  totalmente alejado del público y los medios durante los últimos cincuenta años,... Son algunas de las inquietantes anécdotas que acompañan a este libro desde su aparición en 1951 y que probablemente contribuirían a aumentar la perplejidad del solitario Holden si llegara a conocerlas.
Miguel Martínez Renobales 

viernes, 21 de enero de 2011

"Fahrenheit 451", de Ray Bradbury

  En 1953, en los tiempos de las primeras televisiones, Ray Bradbury publicó esta novela acerca de la importancia de los medios de comunicación audiovisuales en las sociedades modernas.
Está organizada en tres partes, donde se narran las peripecias de Montag en una sociedad occidental del siglo XXV, en la que para controlar a los ciudadanos se les vacía sus mentes con la televisión (de tecnología avanzadísima porque puede ocupar paredes y habitaciones enteras), se queman todos los libros (el papel arde a 451 grados Fahrenheit) y se persigue a los disidentes que se resisten a desprenderse de ellos. Qué acierto el de Bradbury en sus profecías sobre la tecnología de la imagen y ojalá que no tanto en lo relativo al futuro de los libros. Asistimos en ella al proceso de liberación del protagonista que, de ser uno más de los encargados de quemar, conocerá el mundo de la clandestinidad por arriesgarse a conservar. Con un estilo directo y entre referencias a grandes títulos, asistimos a formas de diversión de la gente propias de hoy en día, a programas de televisión de la más rabiosa actualidad o a comportamientos nada extraños en el siglo XXI.
            Con lo avanzada que está la técnica cinematográfica de los efectos especiales, es una novela que está esperando una buena adaptación en la que podamos disfrutar a nuestras anchas de un aterrador Sabueso Mecánico, de la placidez del mundo de los vagabundos o la agitación del cuartel de bomberos encargados de controlar a la población.
Miguel Martínez Renobales

"La Historia interminable", de Michael Ende

            Baltasar Bastián Bux es un niño gordo y algo torpe del que se burlan sus compañeros porque no parece muy espabilado. Un día, le roba a un librero una novela especial -titulada La Historia Interminable- y, para enfrascarse en su lectura, se esconde en un lugar de su colegio donde nadie le pueda encontrar. Poco a poco, a medida que la va leyendo, se va dando cuenta de su originalidad, al mismo tiempo que el lector va quedando deslumbrado por ella.
            Estamos ante una de las lecturas de fantasía más grandes que jamás se hayan escrito. Un clásico entre los clásicos. El talismán de entrada en la lectura para todos los públicos, especialmente para los más reacios. Unos años antes del éxito de bestsellers de fantasía como El señor de los anillos, la saga de Harry Potter, los Narnias, valles de Idún y tantas otras buenas historias que arrollaron en los años 90 y continúan haciéndolo, apareció en España la traducción del alemán (a cargo de Miguel Sáez), de esta novela de Michael Ende (1929-1995), a partir de la cual fuimos conociendo obras de él tan valiosas como Jim Boton y Lucas el maquinista o  Momo, entre otras.
            La importancia de esforzarnos para conseguir nuestros sueños, la lucha entre la mentira y la verdad, entre la fantasía y la nada, el valor de que alguien crea en ti, de que te quiera para que existas y seas recuperado del olvido, el papel del deseo, el miedo y el valor, la amistad y tantas otras emociones necesarias  para vivir en los tiempos en que nos ha tocado a cada uno,... De todo eso y más habla esta historia sin fin que llega bien al fondo de la vida de cualquiera, tenga la edad que tenga. Es uno de esos libros de los llamados imprescindibles, del que se siguen haciendo versiones para el cine sin que ninguna alcance el interés de la novela. En Internet continúan apareciendo todos los días curiosidades relacionadas con ella a cargo de nuevos lectores que van engordando la lista interminable de seguidores en todas las lenguas. Otros van ya por la enésima relectura. A ver qué tal te va a ti.
Miguel Martínez Renobales

El último trabajo del señor Luna


En el Madrid más o menos actual, un grupo de adolescentes especialmente inteligentes y una valerosa boliviana se ven envueltos en una historia de misterio e intriga entre bandas de narcotraficantes sudamericanos. Flor Huanaco se ha atrevido a desafiar al poderoso Aurelio Coronado en venganza por la muerte de su marido y Pablo y sus amigos deciden intervenir en su ayuda a pesar de la presencia del implacable asesino a sueldo señor Luna. Los problemas con los compañeros o con el orientador del centro se mezclan con episodios violentos en intervenciones clandestinas a las afueras de la capital de España. Las amenazas, los billetes, el amor, la amistad, las peleas y la delincuencia se mezclan en una historia trepidante de múltiples personajes, en la que la inteligencia especial de Pablo y sus compañeros brilla en el desarrollo de los acontecimientos. No en vano, forman parte de un grupo de gente friqui para el que se han elaborado programas especiales de aprendizaje.
            Es una buena novela de César Mallorquí, que obtuvo el Premio Edebé de Literatura Juvenil en 1997 y que estamos leyendo en 2º de la E.S.O. Como siempre, anímate a mandar tu comentario al blog después de haberla leído. Entre las siguientes pistas para comentar, elige una como nínimo.

- El grupo de los superdotados lo constituyen doce alumnos con una habilidad diferente cada uno. ¿A qué otro tipo o grupo de gente te pueden recordar?
- Laura se enfada con Pablo y Gabriel cuando el primero le pregunta sobre cómo hay que comportarse con las chicas para seducirlas. ¿Por que?
- El psicólogo induce a Patricia a que le llame a Pablo ¿A tí te parece que así le ayuda a Pablo?
- Después de lo mal que le ha ido a Pablo con Patricia y luego con Víctor no quiere ir el lunes al instituto.             ¿Por qué? ¿Te parece normal?
- ¿En qué consiste la ayuda personal que recibe Pablo después de lo que le pasa con Patricia?
- ¿Hay elementos mágicos? ¿Qué poder proporcionan?
- ¿Qué te parece el final? ¿A qué se habrán dedicado Flor Huanaco y su hija Samara Quispe?
- ¿De qué personaje te habría gustado saber más? Elige el que quieras y añádele más características que te parezcan oportunas. ¿Qué sabe / debe  / quiere hacer?
Miguel Martínez Renobales

jueves, 20 de enero de 2011

“CABO TRAFALGAR” de Arturo Pérez-Reverte.

Cubierta delantera
Es una recreación personal de la batalla del 21 de octubre de 1805 entre la escuadra inglesa y la franco española que acabó mal para nosotros. Nelson,Churruca y muchos otros protagonizaron esta historia. Se trata de un libro dificil de leer para quien no conozca los términos marineros. Por eso es de gran utilidad el vocabulario del velero de la época que viene al principio al igual que los esquemas con los diferentes momentos de la batalla.
El autor nos recrea la batalla utilizando un truco que no voy a revelar. Narra con rabia, con afán crítico , como tratando de cambiar la historia que será, ya que la que fue es inamovible.

Mi asesora literaria, la bibliotecaria del centro, al verme leyendo este libro me dijo:
-Tienes que leer “TRAFALGAR” de Pérez Galdós.
Cubierta delantera
Soy muy obediente.
La novela de Galdós tiene una historia antes y después de la batalla. Los personajes están más trabajados y vemos los hechos a través de los ojos de un joven . En el de Reverte la batalla es todo el libro. Son dos versiones distintas sobre un mismo hecho histórico que tienen en común su desesperanza ante un país que no supo adaptarse a los tiempos
Si tuviera que recomendar uno de los dos , recomendaría el de Pérez Galdós.

En los siguientes enlaces tienes un resumen en dibujo animado sobre la batalla y una descripción del buque insignia de la Armada Española.
Miguel Ángel Magaz Marcos